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Dia de todos los santos


La era en la que se celebraba la Noche de Ánimas (=Halloween) con calabazas y candelas

  • En Berriz, primera mitad del siglo XX:
La calabaza se ponía en la torre del campanario a la noche o al anochecer, se le hacían los ojos y la boca y se ponía una vela encendida en el interior. Se vaciaba la calabaza, se hacía un agujero por debajo, se quitaban las semillas y demás, y después se ponía la vela en medio, y se le daba la forma a los ojos y la boca, para darle la forma de una cabeza. (...) Y así, imitaría el aspecto de una calavera, me supongo.
  • Toribio Etxebarria (Eibar, 1887): “El Día de Ánimas, en Eibar era antigua costumbre comer y beber en la taberna hasta emborracharse. Y también, comer castañas asadas juntos chicas y chicos.” Orotariko Euskal Hiztegia
  • Juan Jose Araolaza (Zizurkil, 1943). Conoció la fiesta del Día de Ánimas en Zizurkil siendo niño. Se vaciaban las calabazas, se les hacía agujeros para los ojos y la boca y se metían velas dentro. En la oscuridad, la imagen era terrorífica.
  • Joakina (Oiartzun). Joakina recuerda que vaciaban la calabaza, le hacían agujeros y ponían una vela dentro, para atemorizar a la gente. Oiartzuarren baitan.
  • Herminia Lazpita (Berriz). "La calabaza se ponía en la torre del campanario a la noche o al anochecer, se le hacían los ojos y la boca y se ponía una vela encendida en el interior. Se vaciaba la calabaza, se hacía un agujero por debajo, se quitaban las semillas y demás, y después se ponía la vela en medio y la luz salía por la nariz y tal. Además, entonces no había luces en las calles, estaba todo a oscuras. Y así, imitaría el aspecto de una calavera, me supongo, éramos jóvenes, pero así se ponía imitando la calavera..." ("Antxinako Berriz", Labayru).
  • Los mayores de Mutriku "alguna noche cercana al Día de Todos los Santos (...) los jovencitos del pueblo debían de andar de aquí para allá asustando a la gente. Unos días antes robaban calabazas en las huertas de los alrededores, después las vaciaban para meterles velas dentro. Las calabazas las ponían en los portales y así. También había una canción sobre el tema: «Xesteron kontra, animen alde...» (Contra Xestero, a favor de las ánimas; Xestero era el nombre del enterrador de Mutriku). Sabemos que al menos se hacía a principios del siglo XX" (Recogido en la revista Argia). 
  • En la Rioja Alavesa. "Mi madre de pequeña recogía calabazas, las vaciaban, les metían una vela dentro y hacían travesuras en el pueblo. Mi pueblo está en la Rioja Alavesa, y esta tradición se perdió en aquella generación (hace unos 55 años)." (Comentario dejado por Sapi). Tengo que añadir una corrección a mi aportación del año pasado (la de la Rioja Alavesa), tras hablar con mis padres. El asunto es que en lugar de calabazas, se utilizaban remolachas y patatas grandes para fabricar "calaveras". Mi madre también me ha contado el tipo de travesuras que hacían en el pueblo: los niños y niñas iban a las casas de la gentes mayor (normalmente a las casas más peculiares), ponían la remolacha en la puerta y comenzaban a llamar a gritos. Cuando salían enfadados, los niños interpretaban que se habían asustado y se iban rápido partiéndose de risa.
  • En Portugalete también celebraban la noche de ánimas con calabazas. Eso era en la década de los 40.
  • En Elgeta, antes de la guerra no se hacía este Halloween vasco el Día de Todos los Santos. En Elgeta no había calabazas. Pero cerca del Día de San Pablo, a finales de enero, vaciaban unos nabos, les hacían agujeros de ojos y ponían dentro las velas para que tuviera ese aspecto terrorífico, los colgaban por las aceras de Elgeta en la oscuridad de la noche.
  • El día de Todos los Santos (Domuru Santuru): Al noroeste de Bizkaia también, desde Sestao hasta Busturia, existía la costumbre de vaciar calabazas y de asustar a la gente. Pero no solo la víspera del Día de Ánimas, también se hacía en San Martín y en todas las romerías de esa época del año. La costumbre era dejarlas en los cruces de caminos, según unos cuantos testigos nuestros, "para asustar a quienes venían tarde ("belu etozanak bildurtuteko"). Por otro lado, aunque podía haber alguna otra fiesta relacionada... (en el calendario popular el uno de noviembre es época de grandes cambios, la naturaleza muere, se concede permiso para comenzar la época de poda, hay que hacer los viveros, los mayores del lugar lo relacionan también con el paso de los gansos...) el Día de Todos los Santos es muy reciente entre nosotros. No llegará a doscientos años, y se expandió desde las ciudades a los pueblos. El Día de Ánimas, en todos los pueblos, es el siguiente domingo a la fiesta patronal, y en muchos lugares del País Vasco esos días (junto con la noche de Nochebuena) se han solido realizar rituales para recordar a los difuntos. Por tanto, tenemos que andar con cuidado, porque la tradición tiene muchos elementos antiguos, insertados en nuestras costumbres, pero parece que la celebración de base era diferente, y los rituales para recordar a los difuntos se hacían de otras formas hasta hace relativamente poco tiempo.





En la web de Ahotsak.com hemos recogido historias y cuentos similares. Y también algunas otras cosas relacionadas con el Día de Todos los Santos y esta época. Aquí un par de ejemplos (euskera):

Lide Oregi. Bergara, Gipuzkoa
http://www.ahotsak.com/bergara/pasarteak/ber-197-007/

Josefa Iparragirre, Antzuola (Gipuzkoa):
http://www.ahotsak.com/antzuola/pasarteak/ant-057-008/

Quien prefiera leerlo en euskera, este es el enlace:

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